Saltear al contenido principal
Experiencias

¿Quién arma el directorio?

Tal y como proponía en mi publicación anterior, es clave que sea el directorio el que establezca el “macro” -la mirada al bosque antes que al árbol- y la estrategia que ayuda a la empresa a la consecución de su objetivo 🎯.

La pregunta lógica que se desprende de esta premisa es: ¿Y cómo se logra eso? O, mejor dicho, ¿cómo logro formar un directorio con ese perfil para cumplir esa función? 🧩

Lo cierto es que no hay una receta “correcta” ni única, y que cada empresa tendrá sus propias prerrogativas y formas, así como cada grupo de accionistas tendrá sus propios objetivos y expectativas.

De acuerdo con la Ley General de Sociedades peruana 🇵🇪, y bajo muchas otras legislaciones, la elección del directorio corresponde a la Junta General de Accionistas y es este organismo el que determina el número de directores y el período durante el cual deben servir a la empresa 🏢.

Sin embargo, he observado que en muchos casos esta tarea se vuelve mucho más eficiente cuando se elige al presidente del directorio y es éste quien da forma al directorio, eligiendo los perfiles profesionales adecuados para realizar la tarea encomendada en conjunto como órgano colegiado.

Este proceso, el cual muchas veces es acompañado por un especialista en reclutamiento y selección, debería seguir más o menos estos pasos que, en mi experiencia, constituyen buenas prácticas en empresas exitosas 📈:

1. Definir el propósito y la misión del directorio, alineados a los de la empresa, pudiendo incluso ser los mismos 🎯.
2. Identificar las habilidades y experiencia necesarias de los directores 🔍.
3. Evaluar la idoneidad de los candidatos ✅.
4. Establecer un proceso de selección y nombramiento de los directores 🔄.
5. Entrevistas y evaluaciones a los candidatos para seleccionar a los más adecuados 🎤.

𝗬 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗱𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗼𝘀:

6. Establecer una estructura organizativa clara, además de definir los roles y responsabilidades de cada director 📑.
7. Establecer la periodicidad de las sesiones, los puntos de agenda y, sobre estos, la claridad de las decisiones a tomar ⏱.
8. Establecer canales de comunicación efectivos entre los directores, así como con la sociedad 📞.
9. Herramientas y capacitación continua a los directores para mejorar sus habilidades y conocimientos sobre la empresa 🎓.
10. Evaluar regularmente el desempeño del directorio -autoevaluaciones y por terceros de ser necesario- a fin de realizar los ajustes que sean convenientes 🔄.

Recordemos que la formación de un directorio puede variar además, según la empresa y sus necesidades específicas, así como de acuerdo con la etapa en la que se encuentre 📊.

¿𝘘𝘶é 𝘵𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘦𝘤𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘮𝘦𝘵𝘰𝘥𝘰𝘭𝘰𝘨í𝘢? 💡𝘋é𝘫𝘢𝘮𝘦 𝘵𝘶 𝘳𝘦𝘴𝘱𝘶𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘦𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘳𝘪𝘰𝘴.

Share this Article

Discussion

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba
Buscar