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Experiencias

ESG: ¿Qué es y por qué los Directorios deben hacerlo parte del propósito empresarial?

ESG

ESG (Enviromental, Social & Governance por sus siglas en inglés) es un concepto amplio que abarca estos tres pilares, el medio ambiente, lo social y la gobernanza.

El medio ambiente se refiere al efecto que tiene la actividad de las empresas en éste, tanto en términos de emisiones de gases de efecto invernadero, residuos, consumo de recursos naturales, etc., como a nivel su compromiso con la sostenibilidad.

Lo social está referido al impacto que una empresa tiene en la sociedad – trato a los empleados, derechos humanos, diversidad e inclusión, etc.- y a su compromiso con el desarrollo sostenible.

Mientras que la gobernanza se refiere al gobierno corporativo de la empresa, a la forma en que la empresa está dirigida y gobernada, y a cómo se gestiona el riesgo y se protege a los inversores.

En la última década, este concepto se ha ido integrando cada vez más en las empresas y muchas los tienen incluidos dentro de sus planes como pilares fundamentales alineados a sus objetivos y propósito. Asimismo, muchos inversionistas -así como empleados o stakeholders– revisan los parámetros y mediciones que la empresa realice con respecto al ESG a fin de medir su compromiso antes de realizar lo que se tiende a llamar una “inversión socialmente responsable”, compra o contratación.

A los que hemos transitado varios caminos en lo legal y lo corporativo, quizás se nos haga obvio insertar una serie de principios, procedimientos, códigos y reglamentos dentro de estos tres conceptos.

Se considera que la parte más relevante de la aplicación de estas variables y su medición radican no sólo en la planificación, sino en la accountability -que traducida del inglés no sería otra cosa que coherencia, congruencia y consecuencia- de la empresa por lo que el compromiso de sus directores y altos funcionarios es imprescindible.

Pero ¿por qué las empresas deben tener ESG en su propósito?

Se entiende, y los expertos señalan que es lo correcto, que es bueno para el negocio y es además una oportunidad de crecimiento. Suena obvio y hay un plan para cada empresa, o al menos así lo he visto dependiendo del mercado en el que se desenvuelva la organización, cuán regulado esté o cuánto se lo exijan sus accionistas y stakeholders.

Hasta aquí lo evidente, ahora profundicemos un poco más ¿Por qué las empresas deben tener ESG imbuido en el propósito y desde su directorio?

El Directorio es el órgano de gobierno de la empresa y como tal tiene la responsabilidad de velar por su buen funcionamiento y su éxito a largo plazo. En ese sentido, el Directorio debe liderar la implementación de una estrategia como la del ESG, más aún si engloba los pilares de la empresa.

Una de las mejores prácticas que he podido presenciar, es cuando el Directorio se involucra en la definición desde la estrategia, es decir, no solamente establece los objetivos y prioridades, sino que incluye el presupuesto, los recursos y a los responsables de su implementación acompañándolos en el proceso, incluyendo la transformación de la empresa (tema que tocaré en otro artículo, resaltando el rol fundamental que juega el Directorio en dicha transformación).

Asimismo, el Directorio lidera la comunicación de la estrategia a los empleados, inversionistas y stakeholders, además de monitorear y comunicar los progresos realizados en la implementación de la estrategia ESG y los beneficios que aporta.

En concreto, el Directorio puede y es recomendable que realice las siguientes acciones:

  • Objetivos: Definición de propósito que incluya los criterios ESG, por qué se está haciendo y qué se quiere lograr. Además, debe comunicar si se realiza para alcanzar una certificación.
  • Comité: Definición de personas responsables y alcance de estas.
  • Información y comunicación: Comunicación clara a la empresa de lo que se está haciendo, por qué se está haciendo y el objetivo que se quiere alcanzar.
  • Alineamiento: Verificar que estos criterios y estrategia se alineen en toda la compañía. Los criterios ESG deben ser considerados en todas las decisiones que toma la empresa, desde la inversión en nuevos proyectos hasta la contratación de nuevos empleados.
  • Transparencia: Actuar con ella y exigirla a todo nivel.
  • Involucramiento: Todos los niveles de la empresa deben estar involucrados en el proceso. He de recordar que la cultura se transmite “Top Down” y debe envolver a todos.

Debo advertir que una estrategia ESG que no esté alineada no sólo será un largo dolor de cabeza para directores y accionistas, sino que denotará una desentonación entre lo que se dice y se hace; el Walk the talk o “Actúa conforme a lo que predicas” es MUY importante.

Hago además una recomendación especial, a aquellos que se embarquen en este camino, a tomar en cuenta que dentro de los pilares ESG y las certificaciones que existen para ello, hay un número creciente de políticas y lineamientos que, una vez adoptados, deben ser cumplidos. Por ello, es muy importante que todos estos aspectos se revisen con mucha seriedad y teniendo en cuenta el propósito de la empresa y objetivo a conseguir antes de adoptarlos.

De ahí que vea como mejor práctica imbuirlos en el propósito y cultura de la empresa ya que a la larga resultan en un compromiso cuyo incumplimiento generaría un daño muy grande para la organización. La lógica es sencilla: al ser parte del propósito, su implementación y cumplimiento será un proceso mucho más natural. ¿Qué opinan ustedes?

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