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Experiencias

Y entonces…¿Qué perfiles deben conformar un directorio?

Esta es una pregunta que se harán los accionistas o el mismo presidente electo del directorio al momento de “armar” su directorio; incluso cuando llega el momento de renovar su composición.

No hay una regla general, sino que se requiere de una receta única para cada caso. La conformación del directorio posee una serie de variables, siendo la fórmula más común aquella que determina a los miembros del directorio de acuerdo con los roles que estos juegan en este -tanto en su sesión ordinaria como en las de los comités-.

Es decir, se busca personas que ocupen y ejerzan dichas posiciones o roles y así tenemos que algunos de los roles clave de los profesionales que lo integran sean, de forma tradicional: finanzas, ventas/marketing, operaciones y tecnología, recursos humanos y legal.

Pero… ¿todos ven todo? Estratégicamente, sí. Sin embargo, pueden darse situaciones en las cuales se deban concentrar en tareas o roles específicos y para ello será necesario buscar profesionales con ciertas capacidades y experiencias acordes a dichos escenarios.

Otra fórmula que he visto es que al constituir empresas o poner negocios en marcha con necesidad de un crecimiento ordenado, se busquen personas experimentadas en estrategias de mercadeo y ventas, sumándose a un equipo de administración de operaciones (de bienes y servicios) y con experiencia en contabilidad y finanzas.

También puede darse el caso de que una empresa ingrese a un proyecto o esquema de producción nuevo y para ello requiera un incremento sustancial de trabajadores, lo que a futuro representará una organización mayor en cantidad de posiciones y servicios, para lo cual se suma una persona con experiencia en planificación de capital humano, a fin de planificar un crecimiento adecuado para la organización.

Otro caso que he visto muy de cerca se da en empresas que están a punto de cerrar su ciclo de vida, en las cuales el directorio está integrado por miembros con experiencia “quirúrgica”, capaces de separar lo salvable de ésta, planificando la recuperación y, en algunos casos, reflotamiento de la empresa.

Por supuesto, Y aquí ya hablo yo en función a mi propia experiencia y función dentro del directorio, debe haber una voz y experiencia legal en éste. Por lo general, es el propio asesor legal de la compañía, que también cumple las funciones de secretario del Directorio, quien personifica y provee esa voz.

Dependerá de los miembros del directorio tomar dicha opinión como si de uno de ellos mismos se tratase, otorgándole para ello el respaldo necesario al ser no sólo el asesor legal de la compañía, sino del directorio.

Conformar un directorio requiere un entendimiento profundo del momento en que se encuentra la compañía y de sus necesidades particulares. Debemos encontrar esa “receta única”.

¿Qué opinan ustedes?

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